Crónica de conciertos: Second + My Sad Captains. Festival de Benvinguda de la Universitat de València. 30-10-2014

noviembre 1, 2014 - 12:38 am No Comments

Gran entrada anoche en la Sala Salomé (Antes Mirror, Cormoran, Roxy…) para ver un nuevo concierto del Festival de Benvinguda de la Universitat de Valencia. En esta ocasión la velada la capitaneaban los murcianos Second, y les respaldaban los londinenses My Sad Captains. La acogida a estos primeros fue bastante tibia, y eso que la propuesta del grupo encabezado por Ed Wallis puede que sea de lo mejorcito que ha pasado por Valencia últimamente.

El pop sofisticado de My Sad Captains destila delicadeza y elegancia. Puede que “elegante” sea el adjetivo que mejor puede describor la propuesta de estos 4 muchachos, parcos en palabras y que tienen en “Best Of Times” (Bella Union, 2014) su último disco que venían a presentar en nuestras fronteras, con una extensa gira que concluye en el BIME en Bilbao. A pesar de que la acogida fue algo floja por parte del público, nos marcamos en rojo su nombre para volver a disfrutar de su ambiental directo.

Second. Foto Xavi Hernández

Second. Foto Xavi Hernández

Second recogía el testigo y no tardó en ganarse al público. “2502″, el primer corte de su último disco “Montaña Rusa” (Warner Music 2013) hizo bailar y corear a toda la sala.

Lo de Second conmigo es algo difícil de explicar o entender. Cuando su época de cantar en inglés me gustaban muchísimo, suena muy postureo cuando se afirma que al cambiar de tercio (del inglés al castellano) se perdió la fe en la banda, pero si que es verdad que su directo es arrollador y tienen cada vez más tablas, así como cada vez una retahíla de temas pegadizos y bailables. “Muérdeme” empieza suave y acaba con unos coros cuasi mesiánicos, muy del estilo Arcade Fire que tan de moda están. Otros temas como “Las Serpientes”, “Psicopático”, “Lobotomizados”, “La Distancia no es velocidad por tiempo” o el tema con el que cerraron en su segundo bis “Rincón Exquisito” hacen que se aprecie la cada vez más en auge calidad de estos murcianos, que apuestan a caballo ganador en cada disco, a falta de ese empujón definitivo para auparlos al escalón principal del indie patrio.

Xavi Hernández

My Sad Captains. Foto: Xavi Hernández

My Sad Captains. Foto: Xavi Hernández

Second. Foto: Xavi Hernández
Second. Foto: Xavi Hernández

 

Chuck Prophet comienza hoy la gira de “Night Surfer”

octubre 31, 2014 - 9:39 am No Comments

Chuck

Ya está aquí y viene dispuesto a repartir cuatro nuevas lecciones: hoy viernes en Andoain, mañana sábado en Madrid, el domingo en Valencia y el lunes en Barcelona. Es Chuck Prophet, que acompañado de su banda, The Mission Express, nos presentará estos días su nuevo disco, “Night Surfer”, otro eslabón en esa cadena de álbumes impactantes que lleva publicando, uno tras otro, desde hace mucho. Algunos casi dirán que desde que sacó el primero en solitario, allá por 1990, titulado “Brother Aldo” (obra reivindicada a posteriori como una de las pioneras del country alternativo). Otros acotarán la hazaña para conjugarla más en presente de indicativo y afirmarán que se subió a lo alto de la ola con “Soap And Water” (2007) y desde entonces no se ha bajado de ahí. A su manera, todos aciertan. El californiano provoca estos debates porque es uno de esos elegidos que pueden lucir frescura y poso histórico, en el segundo caso el de maestro del roots rock, pedigrí que le viene de su militancia en los 80 en Green On Red, aquel icono de lo que se dio en llamar Nuevo Rock Americano. Él, sin embargo, nunca ha vivido de aquellos réditos, incluso cuando se le iba resistiendo luego más de la cuenta el radar de la popularidad: su consuelo, que seguía siendo detectado por el de los cronistas de delicatessens. Por suerte, la tortilla se giró definitivamente con “¡Let Freedom Ring!” (2009). Un álbum superlativo del que ‘The Village Voice’ escribió: “Es el ‘Born In The USA’ de nuestros tiempos”. Tocaba reparar injusticias. Y Chuck lo captó. Por eso lo defendió en directo de la manera que lo defendió: con todo su magisterio. Cayeron crónicas encendidas (en España, una otras otra). Esa cosa llevó a otra y cuando regresó en enero de 2011 con un homenaje a “London Calling” de The Clash, dentro del ciclo We Used To Party, dobló y triplicó su público. Fue tal el éxito que repitió tour meses después, con nuevos “sold outs”. Subido en lo alto de su particular Everest sacó “Temple Beautiful” (2012), dedicado a San Francisco, la ciudad que le atrapó treinta años atrás y que se ha convertido en su casa, musa y droga. Doce canciones con el poso de Alex Chilton, The Kinks y The Clash llevado a su terreno. Otra en la frente. Regresa ahora con “Night Surfer”, una vuelta de tuerca conceptual al hijo musical que parió hace dos años. Está enchufado y no quiere frenar. Por si no hubiera suficiente carne en este asador, tendrá como telonero a Jonah Tolchin, joven veinteañero de Nueva Jersey que acaba de publicar su segundo larga duración, “Clover Lane”, el primero en el sello Yep Records. Un álbum de americana rústica y afilada, grabado con colaboradores de la talla de Steve Berlin (Los Lobos) y John McCauley (Deer Tick), confeccionado a base de canciones naturales y llenas de honestidad (las de alguien salvado por el blues cuando la adolescencia se le descarrilaba), cercanas a eso tan sencillo como difícil llamado autenticidad.

Fechas de la gira:

31-octubre – Andoain – Auditorio de Bastero

1-noviembre – Madrid – El Sol

2-noviembre – Valencia – 16 Toneladas

3-noviembre – Barcelona – Sidecar

Crítica de discos: Weezer @Weezer – Everything Will Be Alright In The End

octubre 30, 2014 - 9:45 pm No Comments

Weezer

Everything Will Be Alright In The End

Republic Records 2014

Weezer

 

Uno de los grupos más entretenidos y reconocibles de los 90 ha vuelto. En efecto, es oír la voz del genial freak-líder que es Rivers Cuomo, así como las afiladas guitarras de Brian Bell, sumados a la batería de Patrick Wilson y el bajo de Scott Shriner, y recordar con cariño la carga emocional de canciones como Buddy Holly, donde ese “i don’t care what they say about us anyway” se convertía en una referencia de autoafirmación juvenil.

Con el humor irónico de Rivers Cuomo (siempre bajo una perspectiva geek), combinado con unas poderosas melodías, Weezer supieron sortear la ola del post-grunge subidos sobre dos magníficos discos, Blue Album (1994) y Pinkerton (1996), a medio camino entre bandas setenteras como Ramones o Cheap Trick, la distorsión guitarrera heredada de Pixies, y el punk-pop californiano (Greenday, Blink-182) que se consolidaría más adelante. Curiosamente parecieron retirarse con la explosión de esta escena que tanto habían influido para reaparecer con el Green Album (2001), lo más cercano a Beach Boys que habían hecho nunca y con dos de sus mejores singles (Hash Pipe, Island In The Sun), seguido de Maladroit (2002), en el que airearon su vertiente más metalera.

Pero tras estos dos dignos trabajos Weezer entró un poco en barrena a partir de Make Believe (2005). Durante casi una década los de Rivers Cuomo creyeron que un buen single compensaba un mal álbum; y en parte ayudados por el nivel de frikismo en sus divertidos videoclips, eso es lo que significaron Pork And Beans, Troublemaker o If You’re Wondering If I Want You To, pero no había mucho más que rascar.

En Everything Will Be Alright In The End han vuelto a contar con Ric Ocasek (The Cars) para redirigir su rumbo (y nunca mejor dicho, pues ya se les iba de las manos hasta el crucero para fans que habían montado), como ya hicieron tras su parón de cinco años post-Pinkerton. La potencia sonora de Ain’t Got Nobody da como apertura simpática y poco más, inofensivo para dar la bienvenida, todo lo contrario que el siguiente, el single Back To The Shack. Lo primero a destacar el sólo de guitarra de Rivers Cuomo a lo Pearl Jam, lo segundo una de sus mejores letras en los últimos tiempos, llena de disculpas por sus bandazos en sus últimos discos (“sorry guys, i didn’t realize that i needed you so much, i thought i’d a new audience, i forgot that disco sucks”) y con un estribillo tan nostálgico como certero (“take me back, back to the shack, back to the strat with the lightning strap; kick in the door, more hardcore, rockin out like it’s 94”). Eulogy For A Rock Band es otra muestra de que han vuelto en buena forma, con más ramalazos de guitar hero acompañados de sintetizadores e incluso griterío fan, una de las mejores melodías pop de los últimos Weezer.

I’Ve Had It Up To Here cuenta con la colaboración de Justin Hawkins de The Darkness, y no queda para nada mal empastada con la energía de Lonely Girl, otra señal más de que están mirando con mayor detenimiento sus álbumes noventeros. El patetismo auto confesado de Rivers Cuomo y sus relaciones con las mujeres salen a relucir en temas como Da Vinci o el luminoso himno que es Go Away, cantado junto a Bethany Costantino (Best Coast) y uno de los clímax del disco. Quizás solo desentona ligeramente The British Are Coming, que comienza un poco blandengue y parece homenajear hacia el final a grupos como Guns’N Roses, aunque tampoco es ningún horror.

Hacía el final, apuntalan el notable de su noveno disco con Cleopatra, quizás el mejor tema de esta entrega. Las guitarras acústicas y armónica del comienzo dan pie a un ritmo crujiente donde tanto Pat Wilson como Brian Bell dan lo mejor de sí, con letra que parece referirse a los juguetes rotos del pop actual (“your beauty is faded, you’re a broken shell, it’s only the weak that fall for your spell”). Foolish Father es otra magnífica demostración guitarrera y cuenta con los mejores coros de Everything Will Be Alright In The End; pero cuando todo parece concluir aún queda el tremendo outro de The Futurescope Trilogy, una delirante y divertida ópera-rock jam de tres piezas (The Wasteland, Anonymous, Return To Ithaka) que no hace sino confirmar que Weezer se vuelven a sentir jóvenes, confiados y a gusto, firmando el mejor disco que podíamos esperar de ellos tras 20 años de trayectoria.

Juan Pablo Reig

Las Ruinas (@LasRuinas) regresan con “Toni Bravo” (@genioequivocado)

octubre 30, 2014 - 12:43 pm No Comments

ruinas

Las Ruinas, fieles a su rutina de disco por año (cuenta la leyenda que al décimo disco se separarán), acaban de lanzar en su bandcamp “Toni Bravo” (El Genio Equivocado 2014), quinto trabajo en estudio que se editará oficialmente el próximo 17 de noviembre.

Edu, Jaime y Toni facturan una vez más una nueva colección de himnos de esos que acabas gritando y elevando el puño en sus conciertos. Trece canciones (o aventuras musicales como les gusta llamarlas) dentro del pop y el punk con alma lo-fi, marca habitual de la casa. Un trabajo en el que además de un sonido posiblemente más limpio y más cercano al pop, con más uso de guitarras acústicas, encontramos por primera vez a Jaime (bajista) sustituyendo a Edu a las voces, interpretando dos temas del disco, “El Estado del Bienestar” y “Nada“. Un trabajo además con unas letras de trasfondo más triste (igual el que más) que optimista.

El disco ha sido grabado y mezclado en los estudios Audiomayer y Micromaltese de Barcelona junto a Marco Morgione (habitual a los mandos técnicos en las grabaciones de Las Ruinas) y masterizado en Vacuum Mastering por Javier Roldón.

Nuevamente Toni López, bateria de la banda, y conocido en su vertiente de diseñador gráfico como Zinetico, firma una portada increíble en la que recorre a modo de collage y de manera gráfica cada una de las canciones del disco.

En próximas semanas “Toni Bravo” se pondrá a la venta en formato digital, CD y vinilo 12″.

Escucha “Toni Bravo” en este enlace.

Concierto de La Bien Querida en MurrayClub (@Murrayclub)

octubre 29, 2014 - 12:47 pm No Comments

cartel BienqueridaLa Bien Querida se encuentra ahora mismo enfrascada en la publicación de una serie de EPs que darán lugar, en marzo de 2015, a su cuarto largo, “Premeditación, nocturnidad y alevosía”.
Pero antes de eso, Ana Fernández-Villaverde y David Beef (La Estrella de David) van a ofrecer en Valencia un concierto en formato reducido, muy especial, en el que nos harán retroceder unos cuantos años al momento en que se publicó “Romancero”, su disco de debut; y donde también dejarán pinceladas de “Ceremonia” o “Fiesta”.
La cita será el próximo viernes 31 de octubre, a las 23:30 horas, en Murray Club (Avda. Blasco Ibañez, 111) de Valencia.
Las entradas anticipadas cuestan 10 € en este enlace: http://www.movingtickets.com/La-Bien-Querida-Valencia-Murray-Club-Conciertos-Pop-31-Oct-2014_show_465.html#.VFCWhyKG9R6.