Javier Escovedo. Sala Wah -Wah. 14/9/13


 

 

 

 

 

Formidable velada de rock la que presenciamos el pasado sábado en el Wah-Wah, con la llegada a Valencia de Javier Escovedo, ex-líder de los fundamentales The Zeros (de los que pudimos disfrutar hace ya unos cuantos años en un concierto en la añorada sala Zeppelin) y excelente la elección del combo local Euro Trash Girl para precederlo.

La banda capitaneada por Judith Casado ha ido creciendo en sonoridades. Su materia prima sigue siendo el rock genuinamente americano (fiel reflejo de ello fueron las estupendas versiones de Neil Young «Cinnamon Girl» y «Laredo» de Band of Horses), pero han enriquecido su propuesta añadiendo pinceladas pop (en ocasiones recuerdan a los minusvalorados Bettie Serveert) y en directo insuflan nueva vida a sus canciones con una intensidad heredera de unos Dinosaur Jr,. Con un sonido y una actitud notables, desarrollaron todo un ejercicio de contundencia  y saber hacer, dejando a la audiencia en óptimas condiciones de recibir las descargas de Mr. Escovedo.

Respaldado por una banda de lujo formada por Brian Young (batería de Fountains Of Wayne y compañero de Escovedo en Chariot) Max Benson (bajista de Johnny Marr & The Healers) y Andrew McKeag (guitarra de Presidents of the USA), compareció ante el respetable oculto tras sus gafas negras de pera y enfundado en chaqueta marrón el legendario Javier Escovedo.

Inició su clase magistral con una versión del «Downtown» de Johnny Thunders, (según sus palabras uno de sus tres ídolos junto con Marc Bolan y Lou Reed), y ofreció un show basado enteramente en su disco «City Lights«, junto con algunas versiones de clásicos y un par de temas de Chariot, uno de los múltiples proyectos en que ha participado.

Y así, arropado por un estupendo soporte sonoro y una sensacional banda, demostró su gran dominio de la guitarra y dio toda una lección a las nuevas generaciones de lo que debe ser un concierto de rock enérgico combinado con melodías power pop, en un set de larga duración (casi 20 temas) que pasó como un suspiro.

A destacar también  la modestia demostrada por Javier y su banda, agradecidos de nuestra presencia allí, como si fueran principiantes. Y es que es altamente gratificante el comprobar como músicos de esta talla que han tocado ante grandes audiencias, decidan hacer giras por salas pequeñas ante doscientas personas y que disfruten como enanos. Todo un lujo

Y para rematar la faena, subieron de nuevo al escenario para entregar el «Waiting For My Man» de Velvet Underground junto con varios temas de los Zeros, entre ellos el clásico «Knockin Me Dead«, y así para poner el broche de oro a una magnífica noche.

 

Dan Defensor

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.