Crónica de conciertos: Pacifica – Loco Club, Valencia – 08/10/2026


Hay bandas que llegan a los escenarios para reproducir lo que ya funciona en sus discos y otras que parecen haber sido concebidas precisamente para el directo. Pacifica pertenece claramente a la segunda categoría. El jueves 8 de octubre, el dúo argentino formado por Inés Adam y Martina Nintzel aterrizó en el Loco Club de València con su gira de presentación de In Your Face! (2025), su segundo álbum,
convirtiendo la sala en una descarga de guitarras, melodías infecciosas y actitud rock sin complejos.

Pacifica nació, precisamente, en internet. Inés Adam y Martina Nintzel se conocieron a comienzos de 2021 a través de las redes sociales alrededor de su pasión compartida por The Strokes. Lo que empezó como un proyecto de versiones de rock de los dos mil terminó convirtiéndose en una banda con identidad propia que acabaría publicando Freak Scene en 2023, un primer trabajo todavía muy vinculado al garage, al indie rock y a las referencias de su adolescencia. A partir de ahí construyeron una reputación internacional a base de conciertos cada vez más ambiciosos. El dúo amplió su paleta en In Your Face! (2025). La evolución entre ambos discos resulta evidente: las guitarras siguen al frente, pero ahora comparten espacio con el pop, el funk, los sintetizadores y una escritura mucho más personal.

Pero el jueves no había demasiado tiempo para pensar en la historia sino para disfrutar precisamente del concierto que atraviesa esa transformación. «Mine» abrió el concierto como una declaración de intenciones: guitarras al frente, ritmo directo y esa combinación de descaro y melodía que define a Pacifica. «Let Me Have This» y «Away» mantuvieron la velocidad, antes de que un celebrado «Premature Rejection» disparara todavía más la energía, terminando de convertir la pista del Loco Club en territorio propio. Después llegó «Soltame!», introduciendo una de las particularidades de la banda: la capacidad de moverse entre el inglés y el castellano sin que el cambio de idioma altere la personalidad de las canciones. En las primeras filas destacaba una nutrida legión de jóvenes seguidoras, que más adelante tendrían su momento protagonista sobre el escenario.

«Change Your Mind» y «Silent Affection» recuperan el territorio más reconocible de Freak Scene. Si en sus comienzos Pacifica construía buena parte de su identidad a partir de sus influencias —The Strokes, el garage neoyorquino, el indie de los noventa y los dos mil—, ahora esas referencias parecen funcionar más como punto de partida que como destino. La banda ha aprendido a utilizarlas para construir algo propio. Además de influencias más contemporáneas a su adolescencia como pueden ser los mencionados Strokes, Arctic Monkeys, Muse o Kaiser Chiefs, los melómanos pueden encontrar ecos de Weezer, Fountains of Wayne, Elastica, Kenickie, Echobelly, Pixies, una amplitud de referencias que explica buena parte de la riqueza de su propuesta.

Entonces llegó «Hamburguesas», la versión de los madrileños Carolina Durante. La elección tiene algo más que anecdótico. En un repertorio construido alrededor del rock anglosajón y de las referencias que marcaron la formación del dúo, introducir una canción de una banda española funciona como un pequeño guiño a la gira que están realizando. Y, sobre todo, demuestra que Pacifica entiende las versiones como parte natural de su identidad escénica. No es la primera vez que recurren a ellas: durante la etapa de Freak Scene (Live) incorporaron incluso «Take On Me», de A-ha, precisamente para capturar esa faceta más juguetona de sus conciertos.

El repertorio de esta gira tiene una virtud evidente: no depende exclusivamente de los singles más reconocibles. Canciones de Freak Scene como «Misled» (sin duda unas de las canciones donde más se aprecia el espíritu de la ya mencionada banda de Justine Frischmann, Elastica, junto a «Premature Rejection») conviven con buena parte del material de In Your Face!, de manera que el concierto funciona también como una fotografía de la evolución del dúo. Si el primer álbum sirvió para encontrar una identidad a partir de sus influencias, el segundo las ha permitido ampliar el campo de juego. La propia banda ha explicado que In Your Face! nació de una etapa más personal y vulnerable, después de que las experiencias compartidas durante sus primeras giras cambiaran su manera de escribir. Y esa evolución se
entiende mejor cuando las canciones abandonan el estudio. «Fixer Upper» retomó la tanda de temas del nuevo disco, con un inequívoco aire strokero, sucediéndose con la naturalidad de quien sabe que una canción de tres minutos puede ser suficiente para hacer que una sala entera se mueva. La música de Pacifica tiene algo deliberadamente inmediato: riffs reconocibles, estribillos que entran a la primera y una base rítmica que deja poco espacio para permanecer quieto.

A partir de «What You Doing» el concierto entró en una de sus zonas más contagiosas. Con «Indie Boyz» dejaron claro que también se atreven con terrenos más disco, cercanos al post-punk bailable de bandas como The Rapture, y con una interpretación melódica más spoken word, sobre base electro. Su estribillo parece incluso jugar, de manera traviesa, con el recuerdo de “Bailando”, el mítico sencillo eurodance de Paradisio de 1996. Una canción que nació casi como una ocurrencia y terminó convirtiéndose en uno de los cortes más representativos de la nueva etapa. La propia banda ha contado que durante la grabación pensaban dedicarle muy poco tiempo, hasta que acabaron bailando en el estudio y descubriendo que allí
había una canción.

El repertorio todavía guardaba una sorpresa: «Las de la intuición», la versión de Shakira. Si «Hamburguesas» conectaba con una escena española relativamente próxima al universo indie de Pacifica, la canción de la colombiana jugaba en otro terreno. No en vano, antes de interpretarla interpelaron al público preguntando si nos gustaba Shakira: tras un silencio expectante, surgieron las primeras risas cómplices y algunos tímidos síes… aclararon que se trataba de una pregunta retórica, arrancando con su potente versión de la internacional artista de Barranquilla (casualmente inmersa de gira por nuestro país). El resultado encajó perfectamente con esa vertiente desprejuiciada que atraviesa el concierto: Pacifica no tiene miedo de saltar del indie-rock al pop latino si la canción sirve para mantener la fiesta en marcha.

Tras el festejado cover, llegó el momento elegido por el grupo para abandonar el escenario. Tras el regreso, la melancólica pero efervescente «Closer» abrió un generoso bis de seis canciones. El momento más icónico de la noche llegaría con la esperada y solicitada «Anita», cuando Martina invitó a subir al escenario a las chicas —y también a las señoras— de la sala. La escena convirtió una canción sobre una
femme fatale hasta de lidiar con los típicos «chicos indie» y de las relaciones superficiales en un momento de complicidad colectiva: el público ocupando el escenario y participando de la fiesta. El personaje nació, según ha explicado la banda, a partir de la experiencia de una amiga atrapada en una relación marcada por la atracción, el aburrimiento y las dudas.

A este momento tan mágico de comunión con su público y sin duda, un recuerdo inolvidable para sus participantes, le sucedió la contundente «Broken Rose». Y enfilando ya el tramo final, sorprendieron con una de las novedades de la noche: «Inside Thoughts», un tema inédito que permite intuir que el proceso de transformación de Pacifica todavía no ha finalizado. Interpretado por Martina que aprovechó la interpretación para mostrar su lado más magnético y sensual, despojándose de su camiseta negra de Lou Reed. En una banda cuya trayectoria se ha caracterizado precisamente por evolucionar a partir de lo que ocurre entre disco y disco, la inclusión de material novedoso añade otra capa de interés al directo.

«With or Without You» y «Don’t Blame Me» fueron las encargadas de poner el broche a un concierto que ha mantenido una tensión bastante constante y que confirma una de las principales virtudes del dúo: sus canciones parecen crecer cuando son trasladadas al escenario. Y no resulta extraño. Pacifica aprendió a
ser banda en buena medida tocando en directo. La propia historia del grupo está vinculada a esa transición: de hacer covers en internet a construir un repertorio propio y, posteriormente, descubrir durante las giras una conexión diferente con el público a través de aquellas canciones. Esa experiencia parece haber dejado huella en su manera de entender el directo.

Ahí reside buena parte de su atractivo. Su música recoge el espíritu del revival guitarrero de principios de siglo —con The Strokes como influencia fundamental—, pero lo mezcla con pop, garage, rock alternativo y una sensibilidad mucho más despreocupada. In Your Face! profundiza además en una escritura más íntima, relacionada con el desamor, el deseo, la impulsividad, los errores y el aprendizaje, pero sin abandonar el sentido del humor ni la energía que caracteriza al grupo.

También en la relación entre Inés Adam (guitarra y cantante principal) y Martina (bajista y coros). No necesitan llenar el concierto de discursos. La complicidad entre ambas, sus entregados movimientos y la energía que imprimen a las canciones funcionan como un lenguaje propio. Entre bromas, pequeños comentarios y una actitud permanentemente dinámica, Pacifica evita convertir el concierto en una mera reproducción de sus discos. Su puesta en escena parece sencilla, pero a medida que avanza la actuación, ambas adquieren confianza y aumentan la interacción con el público (y entre ellas), hasta llegar a momentos cada vez más lúdicos y provocadores. Su concierto fue manifiestamente de menos a más, tanto en lo escénico como en lo técnico, hasta conectar con las diferentes generaciones allí congregadas que formaban su público. El protagonismo escénico de Inés y Martina deja a veces en segundo plano la batería, que sostiene el conjunto con solvencia y encuentra algunos de sus momentos más explosivos en temas como «Broken Rose» (canción del anime japonés NANA, interpretada originalmente por Anna Tsuchiya), con golpes que rozan el nu-metal.

En el Loco Club, Pacifica confirmó que su atractivo va más allá de las referencias que alimentaron sus primeros pasos. El espíritu guitarrero de The Strokes sigue ahí, pero ahora convive con el pop, el baile y unas letras más personales. Encima de las tablas, Adam y Nintzel aportan complicidad, movimiento y una naturalidad que convierte el concierto en algo más que la reproducción de sus discos.

Aquellas dos amigas fenderlovers que comenzaron compartiendo versiones en internet han encontrado en el directo su mejor argumento. Canciones que entran rápido, guitarras que empujan y una banda que parece pasárselo tan bien como quienes están delante. Pacifica ya tiene una identidad; ahora está comprobando cuánto puede estirarla sin romperla.

Texto y fotos: Javier Terradez

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