Estenopeica presentan su debut “Ciclogénesis”

estenopeica

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Quien no conoce la pasión, no conoce nada por dentro. Hace un año que Estenopeica, la pareja formada por Sara Quirós y Nanet Navarro, debutó con Estados de equilibrio, un refrescante EP que llegaba a modo de tarjeta de presentación. Era otoño de 2015 y la dupla granadina asomaba la patita con un lote de melodías adhesivas, sonidos termosellados y letras emocionantes.

Vienen de una ciudad como Granada, de larga tradición pop, que ha hecho de su música una marca de atracción turística. Pero la coyuntura de tener su centro de operaciones en la emergente Málaga y de tender puentes con el talento de Jaén (por aquí andan veteranos como el productor Pachi García Alis y el activista musical reconvertido en poeta Jesualdo Jiménez de Cisneros) han propiciado un ascenso libre, nutritivo y personal del dúo. Estenopeica es hoy una gozosa realidad del pop español. Una realidad que te recordará a mil cosas sin ser un calco de ninguna.

En los últimos meses, la propia dinámica de los directos evidenciaba la necesidad de trabajar con un repertorio más amplio. Ciclogénesis es el estreno de Estenopeica en larga duración. Su primer disco como tal, vaya. Y como el fenómeno meteorológico, el grupo quiere remarcar un antes y un después de este álbum. Tras el paso del ciclón, toca reconstruir: empezar una nueva etapa. Primera decisión: el dúo se transformará en trío en los conciertos con la incorporación del guitarrista Pepe Molina (Molina Molina), lo que augura una puesta en escena más salvaje.

Ciclogénesis se grabó en el estudio de Alis en Baeza, Alisrecords, durante los tres días del puente del Día de Andalucía (28 de febrero). Nanet reconoce que las muertes de David Bowie y de Prince se han filtrado en el proceso. No en vano, Nanet empezó versionando a Bowie en el conservatorio cuando era un niño, allá por el año 90. Con el productor existe una química especial desde el anterior EP: se hablan con la mirada. Y aunque los teclados constituyen la base musical de Estenopeica, y a pesar de ese retorno a los días de gloria de los sintetizadores, y por más que Nanet se bañe en la marmita vintage de un piano Rhodes distorsionado o el hechizo polifónico del Roland Juno 106, es en las melodías y en las letras de Sara donde se concentra el corazón de este cancionero.

Sí, canciones para levantarse canturreando por la mañana. Canciones que incitan al meneo. Pero con un poso emocional. Sara ha escrito textos en ocasiones duros, a menudo autobiográficos. Una terapia palpable en temas como Temporal, donde aparece el desgarro de una situación cierta. En esta línea, destaca la mágica alianza que ha surgido con el poemario El desahucio, de Jesualdo Jiménez de Cisneros (Nuestros sueños a la par, El todo y la nada, Dónde). Versos que contrastan con lo vitalista de la música. En Estenopeica, el satélite de Kepler adquiere forma de metáfora por confines sentimentales. La banda planea orbitar por las salas de Andalucía y Madrid con Ciclogénesis. No se lo pierdan.

Eduardo Tébar

Escucha “Ciclogénesis” aquí.

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