Crónica de conciertos: McEnroe. Loco Club, Valencia. 27-04-2019


Desde que en 2015 McEnroe editaran “Rugen las Flores”, la banda de Getxo inició un paréntesis (aunque embarcándose por el camino en otros proyectos) que rompen ahora para lanzar una nueva entrega “La Distancia”, y es que precisamente distancia ha habido desde que allá también por el 2015 la banda al completo se subiese a los escenarios valencianos en el festival Deleste, si bien en este tiempo también hemos podido disfrutarles en otros formatos, todo sea dicho (en acústico en Sons al Botànic, junto a The New Raemon en la sala Rock City o más recientemente Ricardo Lezón en solitario en el Convent Carmen). La cuestión es que se les echaba ya de menos, y para nuestra fortuna Valencia ha sido la ciudad que ha contado con el privilegio de escuchar por primera vez en directo el nuevo material de McEnroe, en la Sala Loco Club.

Nada más entrar, la expectación resultaba más que evidente, apenas eran las 23:00 horas y los más raudos ya habían tomado posiciones en las primeras filas; media hora más tarde y ya con la sala llena salía McEnroe al escenario inaugurando el setlist con la vista puesta atrás interpretando “Mundaka”, con esas melodías tan características de la banda que parecen custodiar una latente intensidad emocional, para seguir con “Cuando Suene This Night”, la casi mágica “La Electricidad”, un tema de una belleza tan etérea que parece que a una se le escape entre los dedos, y “Tormentas”, que acabó con un crescendo instrumental al final de lo más intenso. Los nuevos temas se hicieron esperar, parecían estar agazapados modestamente tras las melodías de siempre, pero llegó el momento de zambullirse, el nuevo disco había salido a la luz justo el día anterior, y un día más tarde lo hacían sus canciones en directo, la primera en hacer sonar sus acordes fue “La Distancia del Lobo”; temas con melodías más diáfanas y serenas envolviendo la poesía de Ricardo Lezón parecen orbitar en este último trabajo, y tras la interpretación de este nuevo tema, Ricardo, como aquel que ha estado conteniendo la respiración de emoción, comentó que resultaba acojonante tocar por primera vez una canción ante el público, y no dudó en preguntar si había sonado bien, obteniendo un sí unánime por parte del público allí presente.

Y de composiciones más cristalinas viajamos a los tintes más atmosféricos de “La Palma”, llena de delicadeza y matices, con una voz tan frágil que parece que sus palabras vayan a desmoronarse en un silencio únicamente roto por el siguiente tema “Cae la Noche”. Un salto al pasado más lejano nos llevó a “Montreal”, un tema del primer disco que según Ricardo compuso hacía lo menos 20 años cuando era un chaval, para trasladarnos de nuevo al presente con “Cerezas”, una canción que comentó les cuesta mucho en los ensayos, aunque se quedaron con la satisfacción de haberles salido más o menos bien para este directo. Entre “Mayo” y “La Vereda” recordó el frontman de McEnroe la importancia de ir a votar en estas recientes elecciones generales, motivo por el que la banda había decidido lanzarse a la carretera temprano al día siguiente de vuelta a su ciudad. La próxima parada tuvo mención especial para un buen amigo de la banda, Quique Medina, que no había podido asistir al concierto pero al que la banda no quiso perder la ocasión de dedicarle el tema “Ahora”, incluído en su álbum “Mundo Marino”. Turno para uno de los temas más populares de la banda “Los Valientes”, coreada por la audiencia y descrita como lo más parecido que tienen a un hit en palabras del cantante.

La profundidad de un piano en solitario introdujo “Seré tú”, tema con el que abren su nuevo álbum y en el que van sumergiéndose sutilmente la percusión y las guitarras. Sobrevinieron algunos problemas técnicos con el cableado, que acabaron desvaneciéndose ante el público al aparecer en escena los primeros versos de la aclamada “La Cara Noroeste” aunque con la ausencia de la batería en una versión un tanto más sobria. Momentáneamente desapareció del escenario el nuevo fichaje de McEnroe a las riendas del bajo para esta gira, Pablo Jaén, cuya presencia fue reclamada desde el público con humor para que continuase la magia de la música sobre el escenario, y ya de nuevo en escena preguntó si se escuchaba bien el bajo para encarar la recta final del concierto: “Rugen las Flores”, “Asfalto (Libres los Animales)”, y poniendo el broche final al concierto, la simplicidad y exquisitez sonora de “Un Rayo de Luz”, donde la grave voz de Ricardo Lezón se torna más cálida, y a la que el público acompañó coreando aquello de “Yo remaré siempre hacia ti, sin importar si la fuerza es tuya o mía” creando una atmósfera llena de complicidad entre la banda y la audiencia, de tal modo que hasta Ricardo se arrancó un mini-baile mientras sonaban los últimos acordes de la canción despidiendo ya el concierto. Muchos nos quedamos esperando unos bises en un anhelo por poder disfrutar unos minutos más de la banda, pero no hubo aquí trucos ni amagos, fue un final sencillo y honesto, donde los músicos volvieron a salir pero para charlar con su público y sacar sus discos. Una noche simplemente mágica con una banda muy querida por estas tierras, con un setlist en el que repasaron de forma bastante ecuánime muchos de los clásicos de su discografía junto con las nuevas canciones de la banda.

Texto y fotos: Patricia Alambiaga

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