La Casa Azul revolucionan La Semana Grande de Gijón celebrando el amor y la fiesta universal. El grupo catalán de electropop creado por Guille MilkyWay dio todo un espectáculo de luces, mucho color, fiesta y baile.
La puesta en escena es una locura, visuales constantes que nos atrapan y nos meten de lleno en su universo lleno de magia y fantasía. Toda la banda luce auriculares al igual que su lider Guille MilkyWay. Outfits futuristas a los que nos tienen acostumbrados.
Guille nos da la bienvenida adentrándonos a su mundo. Nos cuenta que en su niñez ante el miedo y la incertidumbre, vivía en una burbuja y creó una esfera para protegerse del mundo dentro de su universo. En su esfera nadie podía hacerle daño, y la vida le hizo darse cuenta de la importancia de tener a tu lado a personas que te suman como su banda de amigos y así poder romper la esfera.
Prometo no olvidar, El final del amor eterno, hicieron bailar a las miles de personas presentes en la playa de Poniente. Esta noche solo cantan para mí, tema en el que Guille huye de su tristeza y se refugia en grandes cantantes femeninas de ayer y hoy, se proyectan en los visuales de forma vibrante conectando con el público. Para MilkyWay refugiarse en la música y la radio ha sido siempre como una salvación, nos comenta también como escuchaba y la importancia del legado de grandes locutores de radio que hicieron tanto por la música como el locutor musical Juan de Pablos.
La noche no podía terminar sin La revolución sexual y Nadie pudo volar. El público participó de la fantasía y alegría de la banda entendiendo la vibra y mensaje que transmiten las canciones de esa esfera creada para vivir y creer en el amor.
Porque MilkyWay es un ser de luz que a través de su música se transporta, disfruta y nos invita a disfrutar de un mundo mejor, en el que la libertad y el amor están llenos de luz, color y fiesta sin miedos, siendo fiel a si mismo.
Viva la música en vivo ayer hoy y para siempre!
Texto y fotos: Julia Braña




