Crítica de discos: Terry vs Tori – «Heathers»


Terry vs Tori

«Heathers»

El Genio Equivocado – 2020

Hay discos que nada más escucharlos te transportan de inmediato a otros tiempos mejores sin renunciar a la autenticidad y el brillo propios, y eso es lo que ocurre al escuchar el álbum de debut “Heathers” de Terry vs. Tori editado por El Genio Equivocado y producido por Raúl Pérez en La Mina. Y es que este cuarteto sevillano practica un dream pop de lo más hipnótico que parece navegar sobre la inmensidad de un mar en calma. Con algunos ecos a bandas como los Smiths, Teenage Fanclub, o incluso más recientemente DIIV, este larga duración nos trae historias sobre nostalgia, quirománticos sin respuestas y algunas encrucijadas existenciales envueltas en atmósferas meláncolicas pero donde siempre asoma un pequeño resquicio de luz.

Erica Pender (guitarra y voz), Manuel Jiménez (guitarra), Pablo González (batería) y José Prieto (bajo) son los artífices de este álbum, que cuenta además con las colaboraciones de David Alonso (guitarra y voz de Baywaves) en el tema “Psychic Reader”, con una factura muy shoegaze, y Foliage (proyecto en solitario del californiano Manuel Joseph Walker) en los evocadores ambientes sonoros del corte “Cascais”.

“Heathers” es un álbum de paisajes vaporosos sobre los que deambulan emociones brumosas, de ensoñaciones sonoras, y de melodías redondas con texturas al más puro estilo jangle, acariciadas por la dulce e ingrávida voz de Erica Pender. Los primeros acordes de “Keepsake Box”, el tema que abre el disco, ya nos sumergen de lleno en el universo particular de la banda, atrapándonos en unos riffs de un magnetismo casi onírico o en solos de guitarra como el que cierra el tema “Ohio Blue Tips”, mientras que los ritmos electrónicos se abren paso en la encantadora “Braille”. Concluye el álbum la homónima “Heathers”, donde finalizan este recorrido nuevamente con esas melodías tan escapistas marcadas por una galería de efectos etéreos. Sin duda, un maravilloso album debut que evoca la magia del sonido dream pop que facturaron algunas bandas de los 80’ y principios de los 90’, y que incita a perderse entre sus atmósferas y deleitarse en cada uno de sus matices.

Patricia Alambiaga

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