The Gift. Sala La3. 13/12/2012


En la entrevista que nos concedió Nuno Gonçalves hace unos días, anticipaba lo que iba a acontecer en el concierto de The Gift en Valencia. Nos comentó que iba a ser una fiesta de modernidad, complicidad e intimidad. Y sí, tuvimos de todo eso y mucho más. Podríamos añadir además: color, comunión, conexión, alegría, gratitud, magia… Innumerables podrían ser los términos a emplear para describir las múltiples sensaciones experimentadas.

Y es que  desde el mismo momento en el que subieron al escenario, lleno de cachivaches e instrumentos, en el que apenas cabían los 7 integrantes de la banda para el directo,  la sala se inundó de tonalidades. Ataviados con ropaje multicolor (en clara referencia a la portada de su disco «Explode«),  los pantalones rojos, las chaquetas azul turquesa, las camisetas rosas o la impagable diadema frutal de Sonia, junto con los brillos que desprendía la pantalla, rompían la oscuridad de la sala y nos introducían en «La primavera» con sus primeros acordes. y de repente, nos olvidamos del duro invierno que nos acechaba en el exterior y nos trasladamos a una estación cálida y amigable en la que todos los elementos crecían espontáneamente.

Y así con naturalidad, se iban desarrollando los divertidos comentarios (historias sobre Tele 5,  bocadillos de jamón de york o el «alternativo» Pablo Alborán) las palmas, los coros, la entrega por ambas partes, los bailes y sobre todo la música.

El crecimiento de las canciones fue algo mágico. Tanto en los temas más recientes de «Explode» (Made For You, RGB o la favorita de la cantante «Race Is Long«) como en los de su discografía anterior (Driving You Slow, 645, 11:33), la increíble gama de registro vocales de Sonia iba aumentando a la par que la intensidad  instrumental.

Y la banda cada vez estaba más conectada y nosotros también .Y su alegría crecía y la nuestra también. Y Sonia y Nuno bajaron a bailar y cantar entre nosotros y los rodeamos al instante y la complicidad entre todos iba en aumento. Y hasta incluyeron un homenaje a Depeche Mode intercalando el estribillo de «Enjoy The Silence» en uno de sus temas. Y no se olvidaron de su «éxito independiente» «Do You Want Something Simple» y bromearon sobre ello e interpretaron un tema nuevo llamado «Doctor» (no sabemos porqué) y todo iba subiendo y subiendo hasta desembocar en  la explosión final de «The Singles«, esa maravilla con tantos cambios de ritmo como minutos dura (en el disco son doce, ayer no tengo ni idea). Y es que perdimos la noción del tiempo y del espacio y no se de qué más y sólo había sonrisas por todas partes. Y ellos se fueron y volvieron y tocaron «Music» y los móviles grababan y Nuno se comía el Theremín. Y con «Can’t Help Falling In Love With You» sonando de fondo nos daban las gracias y nosotros aplaudíamos a rabiar y se abrazaban para saludar y nos juntábamos para salir en sus fotos y así, alegremente desaparecieron. Y se hizo el silencio y la primavera acabó y de nuevo volvió el invierno .Pero este invierno ya no será tan duro como antes. The Gift nos inyectó una dosis de felicidad que nos permitirá soportarlo mejor y nos ayudará a esperar su regreso, porque sabemos que tarde o temprano regresarán y nosotros estaremos allí y  todo volverá a crecer.

 

 

 

Texto:DanDefensor                                                                                                Fotos:Aitana                                                                                                                          

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