Sallie Ford & The Sound Outside. 1-6-13. Sala Wah Wah.


Muy buena entrada la que registraba la sala Wah-Wah, el pasado sábado 1 de junio para presenciar el concierto de Sallie Ford & The Sound Outside. Y es que con estos tiempos que corren, poder ver a una banda norteamericana por el precio de 10 euros (y el mismo precio en taquilla), es todo un lujo y la gente responde. Y si encima resulta ser un excelente concierto como así lo fue, la alegría es doble.

Ejercieron como teloneros la banda local Viva las Vegas, quienes con un repertorio basado en temas de la Creedence y algún clásico del rock’n’roll como el que da título a la banda, caldearon el ambiente y las piernas del respetable, para dar paso al plato fuerte de la noche.

Y así, fueron saliendo al escenario los tímidos miembros de la banda de Portland, «capitaneados» por la no menos tímida Sallie y ataviados como si salieran de un capítulo de «True Blood» (ella vestidito de corto cual Sookie  Stackhouse y ellos camisa de cuadros, vaqueros y camiseta con mangas recortadas como Jason o Sam Merlotte).

Comenzaron el concierto con una versión surf  y casi irreconocible de «The Eagle Has Landed» de Nirvana, como demostración palpable de que aunque su música bebe principalmente de las fuentes tradicionales norteamericanas, también se alimenta de pop, rock ,garaje e incluso punk y su voz en ocasiones nos hace recordar a aquellas chicas salvajes de los 90 que denominaron «Riot Girls» (PJ Harvey, The Breeders, Bikini Kill).

Enlazaron con la tarantiniana «Bad Boys» de su último disco «Untamed Beast» (que tocaron por completo) e iniciaron el repaso a sus 2 referencias discográficas por separado, sin intercalar canciones. A esta le siguió el sucio rockabilly de «Devil«, «Rockability» (puro Pixies), o «Do me Right» y sus coros swing y así hasta que llegamos a «Where Did You Go» de su primer LP «Dirty Radio«, del que el público conocía el mayor número de temas, sobre todo «Cage«, «I Swear» y  su digamos «hit» «Danger«, en el que Sallie pidió al público que cantara con ella, en una de sus pocas intervenciones.

Y tras esto vino la sorpresa de la noche en forma de versión, pues interpretaron el «Heart Of Glass» de Blondie, corroborando la teoría del eclecticismo musical de la banda.

Y para finalizar volvieron a su nuevo disco del que interpretaron varios temas más y terminaron con «Party Kids«, único momento en que la tímida Sallie dejó su guitarra y se desgreño  jaleando al respetable subida a un altavoz. Abandonaron el escenario a continuación y  volvieron para realizar un bis que dio comienzo con «Nightmares» y que dio fin a una hora de música que pasó en un suspiro.

 

Dan Defensor

 

 

 

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